UNA NUEVA IDEA SIEMPRE TRAE CONSECUENCIAS FUNESTAS PARA SU PROPONENTE
- Marcelo R. Soza Álvarez

- 21 dic 2024
- 3 min de lectura
Actualizado: 21 dic 2024
La próxima vez que escuches a una persona con ideas raras, préstale atención, porque ella no siempre puede estar equivocada.

Esta es la historia de Ignaz Sammelweis, un médico austriaco nacido el año de 1818, después de obtener su diploma de médico trabajó como asistente en el primer hospital obstétrico de Viena- Austria. Al otro lado de la ciudad existía otra clínica atendida por matronas, estos hospitales atendían de manera intercalada, es decir un día si otro no, turnándose el trabajo
Después de un tiempo el Dr. Ignaz S. notó que las pacientes embarazadas tenían un alto riesgo de morir por fiebre puerperal en manos de los médicos, ya por otro lado en el hospital donde atendían las matronas esto no sucedía. Inclusive las mujeres para no llegar a la clínica donde los médicos atendían, preferían dar a luz en la calle, aun así el riesgo de muerte era menor que dentro del hospital. Semmelweis se preguntó ¿por qué esto sucedía?
Trasladó esa curiosidad a sus médicos superiores, ellos le respondieron que él estaba ahí para atender y cuidar de los pacientes no para hacer preguntas.
En una de esas ocasiones un médico al hacer una autopsia se corta con un bisturí en una parte del dedo, después de algunos días muere por fiebre. Al realizarle la autopsia, verifican que las características somáticas del cuerpo muerto del médico, eran similares a las mujeres que morían por fiebre puerperal, Ignaz había encontrado la respuesta. El médico al hacer el procedimiento quirúrgico luego de cortarse, prosiguió manipulando el cadáver, esto causo que el dedo se infectara y le causase la muerte.
En esa época nadie conocía lo que pasaba con los microbios y bacterias dentro del organismo humano, no existía un estudio profundo sobre el tema, por lo tanto, era desconocido para el mundo académico.
Ignaz pensó, los médicos que manipulaban cadáveres para luego ir a atender los partos sin las medidas higiénicas necesarias ocasionaba que las parturientas se contagiasen y muriesen, ya las parteras que no tenían ese trabajo, estaban menos propensas al contagio por agentes externos, razón por la cual el índice de sobrevivencia de las parturientas era mayor.
Para comprobar su teoría Ignaz propone que antes de cualquier atención a las mujeres gestantes, los médicos se lavaran las manos con hipoclorito de calcio, (hoy usado para limpiar las piscinas), increíblemente el índice de mortalidad bajó considerablemente de un 90% a un 18%, aun así, los médicos veían esa práctica con escepticismo. Después de un tiempo despidieron al médico de su fuente de trabajo.
Ignaz acongojado por esa ingratitud, se vio forzado a cambiar de ciudad, esta vez Budapest capital de Hungría, ahí comienza a trabajar en un hospital, al mismo tiempo que en sus horas libres escribe un libro sobre el tema, además de cartas públicas, haciendo conocer la irresponsabilidad de los médicos por no esterilizar sus manos después de cada procedimiento denunciándolos algunas veces de asesinos.
Su libro no tuvo mucha acogida en el mundo académico, porque fue saboteado por los médicos que lo despreciaban por el hecho de haber osado contraponerse a esas ideas ortodoxas de status quo. El Dr. Ignaz S. derrotado por esos permanentes ataques, vio una luz de esperanza cuando fue invitado a una reunión de médicos para participar de un acto importante, al llegar al lugar, fue recibido con agresiones físicas, para luego colocarle una camisa de fuerza y encerrarle en prisión. Magullado por las heridas causadas por los golpes, Ignaz, murió a los catorce días de su encierro producto de las infecciones del cuerpo.
Tiempo después de su muerte, un científico renombrado llamado Louis Pasteur (Pasteurización), desarrolló la teoría microbiana de las enfermedades, a partir de ahí el Dr. Ignaz Semmelweis recién es reconocido. Hoy en día Ignaz S. es considerado pionero en procedimiento anti-sépticos.
Esta historia nos hace ver que los poderosos cuando se ven amenazados en sus intereses e ideas, utilizan métodos nada éticos para deshacerse de su competencia, ellos no quieren que nadie les haga sombra porque su falsa reputación se ve amenazada por las nuevas ideas, es por eso que es mejor deshacerse del problema, antes de que ese problema se vuelva incontrolable.
Pasa en la política, en la economía, en la justicia o en cualquier área donde el conglomerado social exista, siempre tendremos al lado personas falsas llámense estos vecinos, colegas o amigos que intentarán destruirte, sin embargo, piensa que tú eres más grande de esas corroídas almas.
Al final los que crean o idean algo serán siempre recordados, ya sus detractores, olvidados.
Por último, es necesario entender que las nuevas ideas en la mayoría de las veces son la solución a viejos problemas que las sociedades enfrentan.
La próxima vez que escuches a alguien con ideas un poco raras, préstale atención porque no siempre puede estar equivocado.
MARSAL.



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