TRES HECHOS QUE PUEDEN DESTRUIR NUESTRO PLANETA
- Marcelo R. Soza Álvarez

- 8 ene 2020
- 4 min de lectura
Yuval Noah Harari historiador y filósofo israelí escribió varios libros y el más relevante es "Sapiens" una breve historia sobre la humanidad, en sus escritos plantea, tres problemas globales que pueden llevar a la DESTRUCCIÓN DE LA HUMANIDAD, a saber: el cambio climático, la inteligencia artificial y la guerra nuclear.
Manifiesta que, si los países no buscan un acuerdo sobre cómo tratar y frenar estos problemas, en poco tiempo, podremos tener una catástrofe global que nos llevará a la destrucción de la especie humana.
Para conocer un poco de lo que esto significa; debemos decir que, nosotros como seres humanos estamos destruyendo el planeta, (fábricas, corporaciones, deforestación entre otros, esto crea polución) Si bien el control no solo depende de nosotros como país, ya que más bien se trata de una acción conjunta entre todos los países; esto actualmente, constituye una amenaza latente, que si bien ya fue tratado en las cumbres climáticas, las soluciones aún no están siendo cumplidas, porque de nada sirve que un país o algunos de ellos intenten cuidar el medio ambiente, cuando gran parte de ellos, siguen ocasionando polución y con ello degradación ambiental
Los efectos a este problema ambiental ya lo estamos sintiendo; existen algunas repercusiones como los incendios forestales, derretimiento de los polos y glaciares; lo que ocurre actualmente en Australia no es casualidad, eso es producto del alza térmica en ese país, a más de 40 grados Centígrados, eso hace también que, el fuego se torne incontrolable y cause daños con la pérdida, no solo vidas humanas, sino también con gran parte de la fauna silvestre. A la larga el calentamiento global, puede significar escases de alimentos, la extinción de gran parte de la fauna que resulta importante para el equilibrio ecológico; y por último esto puede ocasionar la proliferación de enfermedades y por ende la destrucción de la especie humana.
Lo mismo puede ocurrir con el rápido avance de la Inteligencia artificial, mientras nosotros centramos la discusión en que si hicimos o no el servicio militar, los países desarrollados piensan en como automatizar más sus armas, donde la actuación del hombre, solo sea utilizada para accionar un botón a control remoto, como lo que ocurrió con los últimos acontecimientos de la muerte del Iraní Qassem Soleimani en el que no hubo intervención de soldados, (Utilización de drones); ya nos encontramos en una era digital y si los países no ponen reglas para controlar la inteligencia artificial una guerra cibernética puede ser inminente, en el que los robots o biotecnología jueguen un papel importante.
En la próxima década algunos países el ejército ya no estará conformado por humanos sino por máquinas gobernados por estos. Los países que están a la vanguardia de este tipo de tecnología como EEUU y China pueden tener el control y el monopolio total de ese tipo de tecnología, creando un mayor lucro para sus países, mientras nosotros seguimos con una educación colonial de la década pasada, no preparándonos para el futuro que está a la vuelta de la esquina.
La Inteligencia artificial de aquí a unos cuantos años controlará el mundo (si es que no se regula este hecho), como ejemplo cita el autor, a los choferes que actualmente son millones en el mundo que trasladan personas de un lugar a otro, creando sindicatos para exigir derechos etc., y al crearse la automatización de los medios de transporte, existirán millones de choferes desempleados y solo estamos hablando de una sola área; es por eso que, se debe apostar en otra forma de educación en el país, para no ser sorprendidos con el avance tecnológico.
La creación de grandes monopolios de empresas que dominen esta área, será inminente si no existe una regulación inmediata. (Imaginen taxis sin choferes dominados por unas cuantas empresas que tengan ese tipo de tecnología).
Casi el 47 % de los empleos actuales en los próximos años pueden desaparecer, y obviamente habrán nacido otros nuevos empleos, sin embargo, si bien es cierto que nosotros como país no somos competidores de las grandes potencias, no podemos quedar al margen de los nuevos desafíos que se vienen por delante, y para eso se debe crear una educación que nos permita avanzar como sociedad, desechando la educación arcaica que nos vienen imponiendo
Por ultimo la guerra nuclear es tal vez la más peligrosa de todas, por el sufrimiento que pueda ocasionar y el desastre inmediato a gran escala; las grandes potencias que tienen la capacidad de generar una guerra nuclear como Estados Unidos, Rusia, China, Grand Bretaña o Francia, siempre fueron hegemónicos en ese aspecto, si bien existen otros países que también pueden constituirse en una amenaza por el desarrollo de armas nucleares como Corea del Norte, Irán entre otros, y que éstos tienen la capacidad de enriquecer uranio (producto utilizado para fabricar bombas atómicas) para desarrollar tecnología atómica; sin embargo ellos no cuentan con misiles intercontinentales, ya que los únicos países que cuentan con esa tecnología, son los países citados al principio, y todo esto no deja de ser una preocupación para la seguridad mundial.
Nosotros debemos pensar a futuro, el cómo ayudar al planeta, y evitar a que estas posibles catastrofes sucedan, podemos hacer la diferencia y para eso necesitamos crear un sistema educativo acorde a la realidad para afrontar estos problemas, al respecto surgen las siguientes interrogantes: ¿cómo avanzar con nuestra educación? ¿Como podremos competir con el resto del mundo? ¿Como podremos afrontar el futuro cuando nuestra educación es aún arcaica?
Son las preguntas que nuestros políticos y la sociedad en su conjunto debe hacerse en este momento, para generar un sistema educativo acorde a la realidad y al avance tecnológico; ya que la toma del poder y el gobierno significa, crear oportunidades a los ciudadanos, de acuerdo a los nuevos desafíos que se presentarán en la sociedad y el mundo; y si no avanzamos en ese objetivo, seremos un país condenado y colonizado por nuestra propia ignorancia, donde no tendremos ninguna posibilidad de competir ni siquiera con nuestros vecinos más próximos.
Cambiar nuestra mentalidad debe ser nuestra principal tarea si queremos crecer como sociedad y como país.



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