COMERCIO MUNDIAL, EL AÑO PERDIDO
- Marcelo R. Soza Álvarez

- 24 abr 2021
- 9 min de lectura

Cómo el COVID 19 afectó la producción, inversión y comercialización de bienes
El objetivo de este documento es demostrar algunos de los problemas que trajo consigo el virus del COVID 19, y de cómo afectó directamente a la producción, la inversión y la distribución de bienes y servicios en la economía nacional y mundial. Además, estableceremos algunos puntos sobre el comportamiento adoptado por los diferentes gobiernos para intentar frenar y mitigar la pandemia y el colapso de la economía doméstica y global, aprovechando la información elaborada por organismos multilaterales sobre el tema.
Antecedentes a la catástrofe.
Desde que en diciembre de 2019 apareciera en la provincia china de Wuhan un diminuto ser de entre 50 y 140 nanómetros de diámetro, identificado como covíd 19 o SARS, los países inicialmente no dieron mucha importancia a lo que iría a ocurrir poco tiempo después. En un principio, no se esperaba el impacto negativo que causaría este nuevo virus tanto a la salud humana como a la economía de los países, porque se pensó que, como muchos otros organismos microscópicos que aparecieron en Asia Oriental, tendría una fecha de caducidad, y que poco a poco iría disolviéndose como ocurrió, por ejemplo, con la gripe aviar o porcina, u otros virus que no tuvieron mucho impacto global, porque además se concentraban y localizaban en una determinada región.
Con el paso de los meses, el virus se fue extendiendo por Europa llegando a América causando muerte y desolación a las familias, lo que obligó a la ONU a través de la Organización Mundial de la Salud, que el 11 de marzo de 2019, declarase que el mundo se enfrentaba a una pandemia y que debían tomarse algunos protocolos de bioseguridad para contener su expansión.
La pandemia, develó la fragilidad de las políticas gubernamentales que no se encontraban preparados para una situación como esa, especialmente afectó en mayor proporción a países en vías de desarrollo, desnudando un precario sistema de salud y una economía basada en el trabajo informal, y en la mayoría de los casos la inexistencia de un seguro de desempleo, estos aspectos profundizaron la crisis financiera de las familias donde se estima que son más de 130.000.000 ciento treinta millones de personas que actualmente viven en la pobreza
La economía mundial, y el sistema de salud se derrumbaron, de manera estrepitosa como recordándonos las crisis económicas precedentes o los virus y las pandemias que aparecen de vez en cuando-
La gran recesión económica del siglo pasado (1929) o la crisis económica global del 2008 y 2009, son una muestra de que el mundo tiene altibajos en la economía en todas las épocas, y esta es una más que llegó con mayor intensidad, sin embargo, esta nueva recesión no es producto de la falencia del sistema en sí, sino que ella obedece a una externalidad producida por un virus que afectó el sistema económico mundial.
El 2019 no fue un año saludable para la economía global, el mundo estaba pendiente de la guerra comercial entre China y Estados Unidos que se venía extendiendo desde el 2018, este conflicto provocó que el sistema económico sufriera una caída considerable en el crecimiento del PIB, esta pelea entre hegemonías comerciales, sumada a la aparición del covid 19, trajo un nuevo problema, aún mayor que afectaría directamente en la producción, inversión y comercialización de bienes y servicios; los países, tendrían que acostumbrarse a lidiar con estas dificultades y en especial los países pobres que de cierta forma son dependientes de las grandes hegemonías económicas.
La previsión económica para el 2020 y 2021 según el informe de Naciones Unidas (KEY STATISTICS AND TRENDS IN INTERNATIONAL TRADE 2019) indica un crecimiento moderado, todo ello sin tener en cuenta los acontecimientos que ha traído la pandemia, al final no sabremos de manera inmediata el impacto que tendrá el aislamiento social o loockdown en la producción mundial hasta 2022, cuando probablemente la pandemia esté controlada.
Covid y producción.
Al referirnos a la producción dentro del sistema económico mundial debemos expresar que hubo una disminución y retroceso abrupto sobre la producción de bienes y servicios, como consecuencia del loockdown, y el distanciamiento social, este tipo de medidas adoptada por los Estados destinadas a proteger a sus ciudadanos, provocaron que algunos sectores no tecnificados o los que están fuera de la economía cibernética se detuviera repentinamente, por la falta de mano de obra.
Las cadenas de valor Global (CVG), cuyo crecimiento fue considerable a partir de la década de los 90 especialmente en los países asiáticos, tuvieron un fuerte retroceso.
Según el informe 2020 del Banco Mundial (Trading for Development in the Age of Global Value Chains) estas cadenas globales se han visto afectadas por la repentina suspensión de la mano de obra humana, tal es el caso de Bangladesh que cesaron en la producción de prendas de algodón y como consecuencia de esa paralización, el despido de trabajadores en su mayoría mujeres.
Estas fragmentaciones en la producción dentro de las cadenas de valor global, debían necesariamente reinventarse a partir del uso de tecnologías, que suplirían la mano del hombre, sin embargo, el mundo fue tomado por sorpresa con la pandemia develando que aún no estaba preparado para este cambio repentino, lo que ocasionó la retracción de la producción mundial.
La ruptura en la normalidad ha traído movimientos económicos inesperados en todo el mundo, la pandemia ya ha dejado secuelas en la salud humana, en la economía doméstica y en la global, salir de este statu quo, dependerá de cómo los gobiernos se enfrenten al problema, y una de estas soluciones es proporcionar vacunas a la mayoría de la población, lo que permitirá a las empresas nacionales y a las multinacionales vuelvan a producir y hacer girar la rueda de la economía global que actualmente está parcialmente estancada.
El panorama parece incierto según el informe de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo UNCTAD, que sólo podrá superarse en la medida en que los gobiernos adopten soluciones sanitarias eficientes para la población, lo que significa que la producción de bienes y servicios dependerá de que la población vuelva a sus fuentes de trabajo.
Una de las medidas adoptadas por algunos gobiernos, especialmente de los países en vías desarrollo y emergentes, fue otorgar subsidios a las familias y a las micro emprendedores, y para ello necesitaron recurrir a las instituciones del sistema financiero mundial, como el FMI y el Banco Mundial o Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento [BIRF], instituciones creadas a partir de los acuerdos alcanzados en Bretton Woods.
Para contener los desastres generados por el COVID a las familias se necesitaba otorgarles un soporte económico que les permitiría mantenerse aislados por algún tiempo, la mayoría de los países optaron por subsidios a través de bonos, cuya finalidad era paliar circunstancialmente un encierro y enclaustramiento de las familias, como forma de protección frente al contagio masivo, hasta que se encuentre una solución factible al problema sanitario; sin embargo esto no fue suficiente, ya que este tipo de medidas solo fueron adoptadas por unos cuantos meses,
Pese a esta medida momentánea, algunos estados no se preocuparon durante ese lapso que duró el loockdown, para planificar y equipar los centros de salud sin embargo los recursos otorgados a sus ciudadanos, tampoco eran suficiente para cubrir las mínimas necesidades especialmente alimenticia, esta mala planificación por parte de algunos gobiernos, ocasionó que las familias vuelvan a las calles a procurar recursos económicos para combatir el hambre generándose una nueva ola de contagios aún mayor.
Según el informe de la UNCTAD, las ayudas sociales, sobre el gasto económico social en el primer trimestre de 2020 superó al gasto económico social del año 2019, lo que significa que el covid ha hecho estragos en la economía doméstica.
La producción doméstica y global, sigue parcialmente paralizada, a excepción de la producción de bienes de primera necesidad que compensan de alguna manera la balanza de pagos, en especial de los países productores de alimentos, lo que no ocurre con los otros países cuya dependencia económica está supeditada a las hegemonías de los económicamente fuertes; todo esto, en cierto modo, ha repercutido con mayor incidencia en los países pobres o en vías de desarrollo, también con menor incidencia en los países emergentes, que tienen que soportar un superávit en la cuenta de capital y financiera, provocando un endeudamiento afectado por la pandemia, ya que en la mayoría de los casos estos países no disponen de industria, tecnología, capital humano calificado o de recursos económicos para hacer frente a estas contingencias.
Inversión y covid ¿en qué medida la inversión fue afectada?.
Cuando hablamos de Inversión debemos referirnos esencialmente a la inversión extranjera directa (IED) que durante la pandemia del COVID 19 según el informe de la UNCTAD, sufrirá una gran alteración, ya que probablemente caerá hasta un 40% en este periodo, lo que significa que, si no existe IED en la economía de los países, con seguridad, repercutirá en la producción mundial.
Este problema se extenderá mientras los gobiernos no controlen la pandemia, de manera que las empresas tanto domésticas como las multinacionales dejarán de producir al ritmo que lo venían haciendo; todo esto significa que, las CGV (cadenas de valor global), también sufrirán un retroceso. La falta de IED en las economías de los países obstaculiza la generación de empleo, teniendo en cuenta que la generación de fuentes de empleo es esencial para la reducción de la pobreza y la seguridad alimentaria, como metas propuestas en los 17 objetivos de desarrollo sustentable (ODS) o agenta 2030 de la ONU.
La falta de empleo durante la pandemia es un riesgo aún mayor para la población que debido a esa carencia, incrementará las brechas de desigualdad entre ricos y pobres, especialmente en Latinoamérica.
La diversificación de las actividades en el proceso de producción tendrá que posponerse allí donde las grandes empresas multinacionales ya tienen sus filiales y asociaciones, por causa de la pandemia, se ha tenido que reducir la IED y al reducir las IEDs los efectos colaterales afectan directamente a las empresas y a los trabajadores generándose la quiebra y desempleo.
Estos activos o recursos económicos, que generan ingresos en más de un país, en los que participa la producción internacional, se financian con inversiones extranjeras directas" (Peng, 2009), pero cuando las inversiones se reducen, la producción también disminuye automáticamente.
En África por ejemplo se espera una reducción de las IED del 25% al 40%, y en América Latina hasta más de la mitad, lo que significa que tendremos un año perdido. Según el informe de inversión mundial de la UNCTAD 2020, habría un ligero crecimiento para el año 2021 de las IED, pero probablemente con esta nueva ola de contagios por la mutación del virus, que viene ocasionando mayores pérdidas de vidas humanas, las inversiones tendrán que ser necesariamente pospuestas.
¿En qué medida se verán afectadas las inversiones extranjeras?
Esta pregunta tendrá respuesta en la medida en que los Estados cooperen entre sí para salir de la crisis sanitaria y de la crisis económica mundial.
Covid y comercialización de mercancías
Con la paralización del mundo por la pandemia, también hubo una disminución en la distribución de bienes y servicios, se cambió la forma tradicional de hacerlo (economía tecnológica); por ello, los países desarrollados tuvieron que proteger sus productos así como sus industrias, acciones que fueron encaminadas a blindar su economía, con un intervencionismo estatal, pues se dieron cuenta de que es muy importante contar con tecnología y conocimientos que les permitan luchar contra la pandemia y evitar que sus ciudadanos mueran, por esta razón, algunos gobiernos tomaron medidas restrictivas a la importación y exportación de ciertos artículos, especialmente medicamentos y otros productos sanitarios. Con estas medidas, los países en vías de desarrollo serían los más afectados por su dependencia a las grandes hegemonías comerciales, ya que no podrían acceder tan fácilmente a productos médicos para proteger a sus poblaciones, dejándolos totalmente vulnerables.
La pandemia afectó considerablemente al mercado interno y externo; el cierre de fronteras, fue catastrófico para el intercambio comercial causando una retracción global de la economía; los productos ya no se intercambiaban tan fácilmente.
Con las medidas adoptadas por los gobiernos, las importaciones y exportaciones cayeron, provocando que el PIB mundial también sufriera un descenso de un 3%, según datos del Fondo Monetario Internacional. En este sentido vemos que el comercio internacional, también sufrió los efectos de la pandemia, pero no tenemos un diagnóstico preciso de cuánto tiempo durarán esos efectos, pues como ya se señaló en el apartado anterior, dependerá de las medidas que los gobiernos adopten para frenar el cataclismo económico mundial
La inmunización de la población a través de una vacuna, será importante para nuevamente volver a la “normalidad”, si es que así la podemos llamar, porque muchas cosas cambiarán después de la pandemia, cosas que en el campo comercial ya están sucediendo.
Finalmente, debemos concluir que el COVID 19 ha tenido impactos considerables en la producción, la inversión y la distribución de productos, provocando una desaceleración en la economía mundial, esta desaceleración se podrá revertir con la cooperación entre los países, las instituciones multilaterales y la sociedad civil, puesto que el tema de la pandemia, no solo afecta a los países pobres o en vías de desarrollo, sino también pudimos observar que ha alcanzado en mayor medida a los países desarrollados o hegemónicos, esto por el mayor flujo de personas.
En la medida que vayamos saliendo de esta crisis, será importante dar un nuevo rumbo a la economía y apostar más por la Green economy (economía verde) y la economía digital, y para eso necesitamos capacitar el capital humano, invertir más en salud, educación y tecnología, para que una nueva catástrofe no nos encuentre desprevenidos.
BIBLIOGRAFÍA
- Naciones Unidas INFORME MUNDIAL DE INVERSIONES 2020 - ESTADÍSTICAS Y TENDENCIAS CLAVE DEL COMERCIO INTERNACIONAL 2019 CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE COMERCIO Y DESARROLLO UNCTAD
- Informe sobre el Desarrollo Mundial 2020: El comercio para el desarrollo en la era de las cadenas de valor mundiales BANCO MUNDIAL
- LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES EN EL ENTORNO ECONÓMICO MUNDIAL Tercera Conferencia Internacional sobre Nuevas Direcciones en Gestión y Organización: Organización y Liderazgo, 2 de mayo de 2016, Dubai, EAU Marcel Kordos*, Sergej Vojtovic Alexander Dubcek
- Iberoamérica y la pandemia SECRETARÍA GENERAL IBEROAMERICANA
- El mundo después del virus Yuval N. Harari, financial times



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